Inconformidad en el incremento del predial traspasa fronteras

El aumento al impuesto predial autorizado por el Cabildo de Durango a finales de 2024 ha generado un creciente malestar entre la población. Con el inicio de 2025, miles de contribuyentes se encontraron con cobros que, en algunos casos, duplican o incluso superan el monto pagado el año anterior. De acuerdo con información conocida por los propios ciudadanos, tanto residentes del municipio como duranguenses que viven fuera, el Cabildo aprobó el ajuste sin detallar públicamente el porcentaje exacto del incremento, lo que provocó que el impacto real se conociera únicamente cuando comenzaron a llegar los recibos de pago. Para muchas familias, el nuevo cobro representa un gasto no previsto que afecta directamente su economía. Críticas por falta de transparencia y consenso Uno de los principales señalamientos ciudadanos apunta a la forma en que se aprobó el aumento. Aunque la decisión fue avalada por los regidores en sesión de Cabildo, no se socializó previamente el alcance del ajuste, ni se abrió un proceso amplio de diálogo con la población. A ello se suma que, tras el inicio de las protestas, la primera sesión pública de Cabildo de 2026 no se realizó, lo que fue interpretado por algunos sectores como una falta de disposición para enfrentar el descontento social. “Que se demuestre con obras”: el reclamo social Miguel Ángel Nevárez, migrante que hace apenas unos años decidió reestablecerse en el municipio, expresó que el rechazo al incremento no es un capricho, sino una exigencia de rendición de cuentas: “Me uno al clamor popular ante tal incremento que afecta el bolsillo de nuestras familias. Si es justificable, que se demuestre con obras que realmente mejoren nuestra calidad de vida y que no sea para beneficio de unos cuantos”. Este planteamiento se repite entre vecinos de distintas zonas de la ciudad, quienes cuestionan la falta de mejoras visibles en servicios básicos, pese a los constantes ajustes fiscales. Testimonio desde fuera de Durango: pagar más sin ver cambios La inconformidad no se limita a quienes viven en la ciudad. Martha Verdín, migrante duranguense que reside en Compton, California, y propietaria de una vivienda en el municipio desde hace más de 35 años, señaló que el aumento resulta injustificado ante la ausencia de mejoras urbanas: “Yo no veo ningún cambio. Cuando voy a Durango sigo viendo hoyos, banquetas en mal estado y cables sueltos, incluso en el centro. Uno se pregunta: ¿dónde están los impuestos?”, expresó. Verdín también subrayó problemas persistentes como la falta de mantenimiento en banquetas, la deficiente recolección de basura y la escasa presencia policial en zonas concurridas, lo que —a su juicio— contradice el argumento oficial de que el aumento servirá para mejorar la ciudad. Inseguridad y abandono urbano La migrante duranguense no solo cuestiona el incremento del predial, sino la falta de condiciones mínimas para que Durango sea una ciudad atractiva y segura, tanto para residentes como para visitantes. “Uno sale con cuidado, incluso en áreas que antes se consideraban tranquilas. No se ve presencia policial constante ni acciones claras que den confianza”, señaló. “Cada vez que regreso, la percepción de inseguridad es constante, incluso en zonas céntricas”. A ello se suma, dijo, la pobreza de atractivos urbanos y turísticos, un aspecto que considera clave para el desarrollo económico del municipio: “Si alguien viene de visita, no hay mucho que ofrecerle. El centro tiene problemas evidentes: banquetas rotas, cables sueltos, poca iluminación. No es una ciudad que invite a quedarse o a volver”. Desde su perspectiva, el aumento al predial resulta difícil de justificar cuando no existe una estrategia visible para mejorar la imagen urbana, fortalecer la seguridad o impulsar el turismo, sectores que podrían generar empleo y dinamizar la economía local. La postura del Ayuntamiento De manera informal, algunos regidores han justificado el incremento argumentando que los recursos permitirán impulsar obras públicas y fortalecer los servicios municipales. Sin embargo, hasta ahora no se ha presentado un plan detallado que explique cómo y en qué plazos se reflejarán estos beneficios, lo que mantiene la desconfianza ciudadana. Una inconformidad que sigue creciendo Mientras el Ayuntamiento defiende la medida como necesaria para el desarrollo del municipio, ciudadanos dentro y fuera de Durango coinciden en una exigencia central: que cualquier aumento de impuestos esté acompañado de resultados claros, visibles y medibles. Por ahora, el debate sigue abierto y el predial se ha convertido en un nuevo foco de tensión entre autoridades municipales y una ciudadanía que demanda transparencia, diálogo y mejoras reales en su entorno.

1/19/20261 min read

photo of white staircase
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